ElCh'ukuta.com
PERIODISMO CIUDADANO

Cultura

Internacional del Teatro 2016 (FITAZ) que va más allá que contar historias...

Del 14 al 24 de abril se desarrollará la décima edición del Festival Internacional del Teatro 2016 (FITAZ) donde renacerá a gran escala la actuación e...

Deporte

Cada fin de semana, en ocasiones desde el jueves. Desde tempranito, hasta que se pone el sol. De un barrio a otro y de una cancha a la otra. Con horar...

Rommel Coca: ?El taekwondo creció bastante estos años, pero disminuyó debido a la tecnología? ...

Ciencia y Tecnología

Como funciona Spaces, la nueva apuesta de Google......

EN LO ALTO DEL CERRO RICO: Adolescentes en la mina, reproductoras de pobreza

2015-01-13


Madres adolescentes, como sus progenitoras, pobres como ellas, la mayoría ni bachilleres, heredan el oficio de guardas, vendedoras de comida y similares. Sus necesidades se agudizan según crece el número de hijos. Y no hay Estado que las proteja.    

Jackeline Rojas Heredia, Potosí
El Cerro Rico de Potosí ejerce una atracción para familias enteras que acuden al coloso con la esperanza de mejorar sus vidas explotando minerales. La realidad muestra pronto su rostro desencantador: los varones se alcoholizan y descuidan a los hijos o mueren por el mal de mina; las mujeres trabajan en duros oficios, uno de los cuales es el de “guarda de “bocamina” (serena), compartido muchas veces por sus hijas adolescentes que, al cabo, lo heredan.

“Yo busqué emplearme como guarda. Sólo así podía contar con una vivienda y un salario”, cuenta Ana, una cruceña que ahora, luego de quedar viuda, busca que el Ministerio de Trabajo la ayude a recuperar ocho meses de salario que le debe una cooperativa pequeña.

El salario de las guardas es de Bs 400 al mes por vigilar, durante 24 horas, la bocamina  donde operan cooperativistas y mineros y las herramientas que dejan por la noche amontonadas en un cuarto construido de piedra, calamina y madera, el que a la vez sirve de vivienda para la guarda y su familia.

Los socios mineros o cooperativistas alegan que ellos no se ocupan de los contratos y que quienes apelan a las guardas son los de “segunda mano”. En la jerarquía minera existen: el socio, que es copropietario de la bocamina y de las herramientas; el minero, que también puede ser cooperativista con algo de Adolescentes en la mina, reproductoras de pobreza

En lo alto del Cerro Rico capital y que trabaja directamente en la mina o bien puede contratar al de primera mano, su ayudante, y éste a su vez al de “segunda mano”, el ayudante del ayudante, quien por su lado contrata a los peones, los de rango más bajo encargados de picar el metal al interior mina, etc. Este último oficio lo hacen jóvenes, adolescentes y en algunos casos niños.

Los contratos, sean de primera o segunda mano, se hacen de manera verbal y en la mayoría

de los casos los derechos —sobre todo de las mujeres guardas o de las viudas— son vulnerados. Las guardas deben buscar, por tanto, formas para sobrevivir en el mismo cerro y así suelen recurrir a la venta de comida y cerveza, actividad en la que también se involucran sus hijas niñas o adolescentes.

El Defensor del Pueblo en Potosí presentó, en agosto de 2014, el resultado de un estudio en cuatro zonas mineras: La Plata, Robertito, Caracoles y Pailaviri, en la que se contabiliza 170 bocaminas, todas con guardas: 280 personas entre niños, niñas y adolescentes, y entre estos últimos, 42 mujeres. La Representante del Pueblo, Jacqueline Alarcón, dice que no todos los adolescentes fueron censados y entrevistados debido al temor que sienten éstos de ser expulsados o castigados por los cooperativistas.

Las adolescentes colaboran en la economía familiar, sea reemplazando a la madre en el cuidado de la bocamina o en la “picha” (barrer los residuos y recuperar mineral), sea en la venta de comidas. Su ayuda no es pagada y, en caso de quedarse solas, el monto que  posiblemente reciban por contrato verbal será de Bs 400 a 800 al mes. Por lo demás, vivirán en las mismas pobres viviendas y acosadas sexualmente por los mineros.

Son personas que no completan el bachillerato, algunas esperan a su primer hijo a los 14 años y para subsistir repiten la actividad económica de la madre.

En 2009, un estudio hecho por Solidaridad con las Mujeres (Musol), ONG que trabaja hace más de una década en el Cerro Rico, mostró que, analizadas 34 boletas familiares, la mayoría de las mujeres eran viudas y a cargo de varios hijos. En ese grupo, las adolescentes eran 84 y ninguna había completado la escuela.

Una realidad similar fue registrada en 2007 por el Centro de Promoción Minera (Cepromin), que consideró sólo la zona de San Cristóbal, donde se hizo evidente que entre los adolescentes era alto el consumo de bebidas alcohólicas, que había embarazos de riesgo en menores de 15 años y carencia de proyectos de vida.

La directora de Musol, Iveth Garavito, comenta que el “fenómeno de las guardas es único”, ya que en ninguna otra parte de Bolivia hay mujeres vigilando las bocaminas. “Las ven solas y con mucha necesidad porque están con sus hijos, las contratan de manera verbal, no respetan sus derechos laborales, no les facilitan ropa especial de trabajo ni les dan seguro contra accidentes, nada; peor aún, a veces ni les pagan, pero si hay asaltos, ellas deben pagar por el equipo robado”.

Datos recabados por la Defensoría de la Niñez y por el Servicio Legal Integral Municipal (SLIM) dan cuenta de que, de cada cinco menores de edad, tres sufren violencia y cuatro están relacionados con la actividad minera. Las principales víctimas de violencia son mujeres de entre 14 y 18 años; a esa corta edad ya son concubinas o esposas de peones o de  mineros.

El sueldo promedio de una guarda es de Bs 460 por mes. El 73,8% tiene un sueldo por debajo del mínimo vital (entre Bs 350, 400 y 500), sólo un 26,2% gana un poco más (Bs 800) y ninguna recibe su pago de forma regular. Muchas perciben sólo una parte. Ningún integrante de cooperativa quiere hablar sobre las relaciones laborales en el cerro, menos sobre la posibilidad de invertir en sistemas de seguridad. Su excusa es que “la actividad minera siempre es de riesgo, a veces se gana y a veces se pierde¨, razón por la que tampoco aceptan contratos estables.

No existen, por otro lado, proyectos de inserción laboral que hayan analizado la realidad económica de los habitantes del Cerro Rico, explica el auxiliar de la Jefatura de Trabajo en Potosí, Wilber Taboada. Los programas en vigencia buscan integrar al mercado laboral a jóvenes que mínimamente sean bachilleres: buena intención, pero muchos quedan así excluidos y expuestos a la precariedad de cualquier empleo.

¿Cómo cambiar la dura realidad?

La solución está en la búsqueda de un cambio en el desarrollo humano y económico, en mejorar la calidad de vida de las familias que dependen de la minería; está en proveer servicios de salud, educación y también en planificar un proyecto integral que resuelva el problema de la pobreza y que evite su reproducción a través de las y los adolescentes. Lo dice Rosario Laime, directora de la institución Musuq Ñan que trabaja en proyectos destinados a mejorar las condiciones económicas de las mujeres.

“El tema de la pobreza es cuestión de infraestructura, pero también de pensar en qué futuro estamos generando para estas familias; en realidad para Potosí entero”, dice Laime. En la Villa Imperial hay una alta dependencia del Cerro Rico, publicó la Consultora Labor en el diario “El Potosí”: “De cada diez empleos, cuatro y hasta cinco tiene relación directa con la actividad minera” y se calcula que en caso de cesar operaciones se perderían $us 414 millones de ingresos que mueven la economía de la ciudad. Hay que tomar en cuenta que 140 ingenios están en actividad.

La publicación de Labor advierte también de que los hundimientos en la cumbre del cerro dejarían cesante al 49,8% de la población económicamente activa. Presupuestos sensibles a género Propuestas para mejorar la calidad de vida de las mujeres, así como de una ley todavía no revisada, han surgido de las investigadoras integrantes de la Mesa Nacional de Trabajo de Presupuestos Sensibles a Género (MNTPSG), junto con el Colectivo Cabildeo y ONU Mujeres.

El objetivo es la mayor participación femenina en la elaboración de la nueva Política Fiscal, dice Silvia Fernández, una de las investigadoras. En el caso de Potosí, añade, la respuesta no es sólo mayor presupuesto, sino voluntad política de las autoridades para comprender y buscar soluciones a la realidad de las guardas, viudas y de los adolescentes que trabajan en el cerro.

En Potosí, el 0,92% del presupuesto público se destina a equidad de género. Fernández explica que los recursos económicos pueden desprenderse de varias categorías inscritas en el POA de la Alcaldía de Potosí, pero además, en otra lógica de redistribución, se toman en cuenta también las competencias. Una de ellas es la de NAMAD (niños, niñas, adolescentes, mujeres, adultos mayores y discapacitados), prevista por la Ley Marco de Autonomías y Descentralización (LMAD), exclusiva de los gobiernos municipales y departamentales, obligados a desarrollar políticas integrales y servicios específicos. En toda su estructura programática debe ir el tema género.

En la Ley de Minería y Metalurgia recientemente aprobada, artículo 6 sobre las Bases para el Desarrollo de la Actividad Minera, se reconocen los derechos, la igualdad de oportunidades y las garantías para todos los actores productivos mineros. En el inciso f se prohíben la servidumbre, el trabajo infantil y la discriminación laboral por razón de género. Lo que falta para el cumplimiento es la voluntad, tanto política como ciudadana, para aportar a reducir la pobreza, sobre todo la de las habitantes del Cerro Rico.

Mientras se busca el cambio, Ana reúne los restos de metal (picha) con la ilusión de completar una volqueta para, quizás, vender el material en Bs 4.000 o 5.000 mil y así retornar a casa para reponer fuerzas y seguir luchando.
 

 

Coméntanos en FaceBook

Este diario es un espacio abierto para toda la ciudadanía que desee comunicarse o transmitir información de su barrio, de su zona o de su ciudad.
Envíanos tu noticia o tu opinión que con gusto las publicaremos.

Envia tu nota desde aquí

Últimas noticias

Foto de la semana

Línea amarilla a menos de una semana de inauguración

Opinión

Clamor por la quinua

Jorge Mansilla Torres/2014-12-08

Los bolivianos deberíamos suscribir un manifiesto en defensa de la integridad de la quinua, ahora que la desquician los infectados por el virus de la ...

Nacho García (seudónimo) tiene licenciatura en administración de empresas, pero su pasión lo llevo a estudiar la carrera de artes en la UMSA, porque t...

Inicio

Local /

Nacional /

Mundo /

Deporte /

Tecnologia /

Cultura /

 

 

 

Esta iniciativa se desarrolla con el apoyo de: